Mermeladas

18 febrero 2015

¿Cuantas veces hemos ido a alguna boda por ejemplo y nos han dado un detalle que sabemos acabará en el cajón de los desastres? Los novios se gastan un cantidad de dinero considerable preparando la boda y dentro de todo lo que conlleva el evento están los detalles para los invitados.

Cuando organicé mi boda tuve claro desde el primer momento una cosa: los detalles para los invitados debían ser algo útil que no acabase en ese temido cajón de los desastres porque…
1. A nadie le gusta acumular detallitos en ese cajón.
2. Me parecía un despilfarro gastar dinero en algo que iba a ir a ese cajón o peor aún, a la basura.

He de decir que en su momento decidí hacer yo todos los detalles de la boda con el fin de ahorrarme un dinerillo. ERROR. AVISO A NAVEGANTES:

♥ No te ahorras tanto dinero como pensarías, porque lo que al principio te parecía estupendo luego se convierte en “poca cosa” y como lo haces tu y te está saliendo más “barato” decides añadir algún detallito más.
♥ No sólo te gastas un dineral en materiales sino también en herramientas tipo troqueladoras, tijeras especiales, guillotina… Con la ilusión o excusa de que “así ya las tienes” y más adelante las podrás usar si las necesitas. Eso si eres muy “handmade” y “do it yourself” es estupendo, sino te veo al cabo de unos meses vendiendo artilugios en Wallapop.
♥ El tiempo es oro. Lo que no te gastas de dinero lo gastas en horas y horas de tu tiempo y más si eres de naturaleza perfeccionista como yo.
♥ Lo peor de todo: que el tiempo se te eche encima. Tienes otras tantas muchas cosas que hacer que vas dejando para lo último el tema de los detalles y a un par de semanas de la boda te ves etiquetando como una loca (por experiencia propia).

¿Qué quiero decir con todo esto? ¿Vale la pena hacer tus propios detalles? Sí y no. Sí porque es algo tuyo y te hinchas de orgullo cuando dices que lo has hecho tu; y no por todo el trabajo que conlleva.
El día de mi boda todo el mundo estuvo encantado con los detalles: para las mujeres jabones artesanales y un broche, y a los hombres cervezas artesanas.
LES ENCANTÓ! Nuestros amigos estuvieron semanas enviándonos fotos tomándose la cerveza a nuestra salud y todas las chicas estaban encantadas con el olor de los jabones.

Esa fue una de las razones por las que decidí montar Bonjour Magique. Quiero poder ofrecer a la gente detalles originales que no acabarán en un cajón de los desastres, detalles que sabes que a tus invitados les gustarán y que tendrás ganas de usarlos, detalles que tengan la funcionalidad que realmente buscamos: que se acuerden de nuestro día especial con cariño.

Hoy os traigo un detalle RÍQUISIMO! Se trata de mermeladas artesanales con sabores muy originales: fresa con un toque de vainilla, manzana con especias, mandarinas con un toque de jengibre… Yo aún sigo de degustación y están deliciosas! Debo agradecérselo a Roser Deulofeu y Pau Batlle de Cal Lluc que elaboran con mucho cariño estas mermeladas y les aportan ese toque gourmet y original indescriptible.
Bonjour Magique va un poquito más allá, las decoro con telas bonitas y con etiquetas personalizadas dándole ese toque campestre y acogedor que tanto me gusta.
Espero que os gusten tanto como a mi, son puro amor!











Los tarritos contienen 50 gramos de mermelada. Si estáis interesados sólo tenéis que poneros en contacto conmigo!


Besitos!!


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