Aprende decoupage, chalk paint y foto transfer

22 abril 2015

Estoy hinchadísima de orgullo. Ha quedado preciosísima (baja Modesto que sube Beatriz!). Había cositas con las que ya había trabajado y otras que han sido mi primera vez, pero estoy muy contenta con el resultado, poco a poco iremos mejorando.

Quería haceros un DIY (Do It Yourself, una manualidad de toda la vida) que englobara más de una técnica y lo he conseguido! Aquí os traigo una cajita –destinada a guardar todos mis tés e infusiones como si de un tesoro se tratara– decorada con tres técnicas distintas: decoupage, chalk paint y foto transfer.

 

El decoupage se trata de una técnica decorativa en la que se emplean papeles impresos o telas para pegar sobre soportes como madera, cerámica, metal, velas, jabones, cartón, vidrio, etc. Se busca que al final el efecto sea como pintado a mano y tenga una acabado barniz.

El chalk paint –que gran descubrimiento por dios, no podría vivir sin él– es una pintura a la tiza, tiene un acabado sedoso y se puede aplicar en infinidad de superficies sin la necesidad de aplicar una imprimación. Una vez seca la pintura se debe aplicar un tipo de cera o barniz para sellar su acabado.

El foto transfer o transferencia de imágenes es una técnica que se basa en transferir una imagen impresa a una superficie –ya sea madera, metal, vidrio…– mediante un producto específico para ello.

Como sé que la práctica es mucho más didáctica que la teoría, allá vamos:

Los materiales que necesitaremos serán:
  • Caja de madera
  • Papel para decoupage
  • Cola blanca y/o barniz para decoupage
  • Pincel o brocha
  • Pintura chalk paint
  • Cera para acabado chalk paint
  • Paño de algodón blanco
  • Producto para transferir imágenes
  • Imagen en blanco y negro impresa con impresora láser (¡muy importante!)
  • Tijeras
  • Agua y esponja


En primer lugar, empezaremos con la técnica del decoupage. Podéis emplear cola blanca, dando unas tres capas y finalizando con un barniz; o como hice yo, emplear un producto específico que sirve tanto para pegar como para barnizar. En cualquier tienda de manualidades os podrán informar. Yo compré el de la marca décopatch con acabado satinado.
Debéis pintar con este tipo de cola-barniz la superficie y a continuación ir pegando trocitos de papel. 


En mi caso me gustó la idea de utilizar el papel entero para que el dibujo quedase con esa distribución; no obstante, hay que ser un poco mañoso porque se crean algunas arrugas si se hace de esa manera (como veis, a mi me salieron varias arruguitas L, sorry! era mi primera vez!).


Una vez secada la primera capa hay que darle un par más para que quede bien protegido.



A continuación, aplicaremos el chalk paint por toda la caja, yo he elegido ese tono amarillo pastel. Este tipo de pintura se ha hecho muy famosa en el último año y cada vez es más fácil encontrarla en las tiendas de manualidades. Hay muchos precios, normalmente no son baratas, pero cunden mucho y valen la pena.
Dejaremos que la primera capa se seque bien –aproximadamente una hora– y procederemos a dar una segunda capa. No es necesario lijar entre capa y capa ni nada de eso, por eso es tan maravillosa esta pintura!



Cuando la segunda capa esté completamente seca procederemos a aplicar la cera. Cuando compréis el chalk paint veréis que en el stand donde están todas las pinturas habrá diferentes tipos de acabados. Hay barnices, ceras incoloras, ceras con color para dar aspecto envejecido, etc. Yo soy muy partidaria de la cera incolora si lo que queréis es que permanezca el mismo color que habéis pintado. Debéis aplicar muy poquita cantidad con un paño de algodón blanco. Id masajeando y frotando la madera pintada para que se impregne de cera pero que la pueda absorber bien, nada de pegotes. Es importante lo del paño de color blanco (o de un color muy clarito) porque al aplicar la cera y frotar podría descolorirse y manchar la pintura.


Una vez encerada toda la pieza debemos dejarla unas 24 horas secar. Aunque veamos que esté seca al tacto, la cera debe “curar” por así decir, y a las 24 horas el acabado será perfecto.

  Pasadas las 24 horas después del encerado procederemos a realizar el foto transfer. Es muy importante que la imagen que queremos transferir esté impresa con impresora láser para que la transferencia se realice correctamente; como yo en casa tengo una impresora de inyección de tinta fui a una copistería para que me la realizasen ellos. También os aviso de que al transferir la imagen sobre la superficie quedará dada la vuelta como si de un espejo se tratase, por lo que al imprimirla deberéis voltearla para que quede como vosotros queréis –eso va sobre todo por el tema de nombres, que sino las letras luego nos salen al revés–.
Hay muchos tipos de foto transfer, algunos te permiten transferir fotografías en color, el procedimiento se basa en realizar un negativo de la imagen y posteriormente pegarlo y barnizarlo sobre la superficie que queremos como si se tratara de decoupage. A mi, personalmente, este tipo de transferencias no me gusta; prefiero los productos que te permiten hacer la transferencia directamente sobre la superficie, como el Foto Transfer Potch de la marca Hobby Line.


Aplicaremos con una brocha el producto tanto en la imagen como en la superficie y pegaremos el papel de manera que no nos quede ninguna burbuja (si quedase alguna no se realizaría en esa zona la transferencia correctamente). Es importante que leáis las instrucciones del fabricante; en mi caso tuve que secar con secador durante 10 minutos; en cambio, otros productos te piden que dejes la imagen adherida durante 8 horas.




Una vez seco, mojaremos con una esponjita empapada en agua todo el papel y empezaremos a frotar con el dedo para que se desprenda toda la celulosa. Se debe frotar fuerte pero con cuidado de no llevarnos la transferencia. 



Éste es un proceso que debemos realizar con mucha paciencia: ir mojando y frotando hasta que no quede nada de celulosa blanquecina. 



Al acabar, secaremos bien con un paño limpio y aplicaremos una fina capa del mismo producto sobre la imagen para fijarla y protegerla. Dejaremos secar y listo!




¿Qué os parece el resultado? Si os ha gustado no dudéis en compartir, comentar y animaros a hacerlo en casa vosotros también.

¡Un besazo enorme!
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4 comentarios:

  1. El borde de la tetera queda la marca del papel no?
    Hay alguna manera que no quede?

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    Respuestas
    1. Con mucha paciencia se acaba quitando toda la celulosa del papel y el borde que queda es mínimo y apenas se aprecia. Yo suelo recortar bastante cerca del dibujo para que quede más disimulado. No sé si habrá algún otro tipo de producto más eficaz, aunque este es maravilla la verdad!

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